¿Cuánto cuesta crear una página web profesional en 2026? La respuesta honesta es que depende de lo que necesite tu negocio. Una web de presentación sencilla y una tienda online con integraciones no tienen nada que ver, aunque ambas se llamen “página web”. Por eso es habitual recibir presupuestos que van de unos cientos a varios miles de euros sin entender de dónde sale la diferencia.
En esta guía encontrarás:
- Precios orientativos según el tipo de web que necesitas.
- Qué debería incluir un proyecto web profesional para que no se quede corto.
- Una lista de preguntas para comparar presupuestos sin equivocarte.
Cuánto cuesta una página web profesional: la respuesta corta
El precio de una web depende sobre todo de cuatro factores: el número de páginas y secciones, el nivel de diseño (plantilla o a medida), las funcionalidades que necesita (reservas, tienda, área privada, integraciones) y quién se encarga de los textos, las imágenes y el mantenimiento.
Además, conviene separar dos conceptos que muchos presupuestos mezclan: el coste de desarrollo, que se paga una vez, y los costes recurrentes, que se pagan cada mes o cada año mientras la web esté online. Una forma sencilla de calcular lo que realmente vas a invertir el primer año es esta:
Coste primer año = desarrollo + dominio + hosting + licencias + mantenimiento
Si solo comparas la primera cifra, es fácil elegir un presupuesto que parece barato y acaba saliendo caro cuando aparecen los extras.
Precios orientativos según el tipo de web en 2026
Los rangos siguientes son orientativos para el mercado español y pueden variar según la agencia o el profesional, la complejidad del proyecto y lo que se incluya. Sirven para saber en qué orden de magnitud te mueves antes de pedir presupuesto.

1. Landing page: entre 400 y 1.200 €
Una sola página enfocada en un objetivo concreto: captar contactos para un servicio, lanzar un producto o apoyar una campaña de anuncios. Suele incluir diseño adaptado a móvil, formulario o botón de contacto, textos persuasivos y configuración básica de analítica.
Es una buena opción para validar una idea o para campañas puntuales, pero no sustituye a una web completa si quieres posicionar varios servicios en Google.
2. Web corporativa con plantilla: entre 800 y 2.500 €
Es la opción más habitual para pymes y profesionales que necesitan presencia online seria con un presupuesto ajustado. Normalmente se construye sobre WordPress con una plantilla profesional adaptada a la marca e incluye:
- Entre 4 y 8 páginas: inicio, servicios, sobre nosotros, contacto y textos legales.
- Diseño responsive para móvil y tablet.
- Formulario de contacto y enlace a WhatsApp o teléfono.
- SEO básico: títulos, descripciones, URLs limpias y sitemap.
- Formación para que puedas editar contenidos sencillos.
El límite está en la personalización: si la plantilla condiciona demasiado el diseño, tu web puede parecerse a muchas otras de tu sector.
3. Web corporativa a medida: entre 2.500 y 8.000 €
Aquí el diseño se crea desde cero a partir de tu marca, tus clientes y tus objetivos. Suele incluir una fase previa de análisis, arquitectura de contenidos, prototipos y diseño de interfaz antes de desarrollar.
Tiene sentido cuando la web es una pieza clave de captación, cuando la marca necesita diferenciarse o cuando hay muchos servicios, sectores o idiomas que organizar con claridad.
4. Tienda online: entre 3.000 y 15.000 € o más
Un ecommerce añade una capa importante de complejidad: catálogo de productos, pasarela de pago, gestión de envíos e impuestos, emails transaccionales, políticas de devolución y, a menudo, conexión con el ERP o el sistema de facturación.
El precio cambia mucho según el número de productos, si hay variantes (tallas, colores), si se necesita migrar un catálogo existente y qué integraciones son necesarias. Una tienda pequeña con WooCommerce o Shopify puede estar en la parte baja del rango; una con integraciones a medida, muy por encima.
5. Web con funcionalidades a medida: desde 10.000 €
Áreas privadas para clientes, sistemas de reservas complejos, configuradores, presupuestadores, portales para empleados o conexiones con varias herramientas internas. En este punto ya se habla más de producto digital o software que de “página web”. Si estás en este caso, te puede interesar nuestro artículo sobre qué es el software a medida y cuándo compensa.
Qué debería incluir cualquier proyecto web profesional
Más allá del precio, lo importante es saber qué estás comprando. Un presupuesto profesional debería dejar claro si incluye estos puntos:
- Análisis previo: objetivos, público, competencia y servicios prioritarios.
- Arquitectura de contenidos: qué páginas habrá y cómo se conectan entre sí.
- Diseño responsive pensado primero para móvil, donde llega buena parte del tráfico.
- Textos orientados al cliente, o al menos una revisión de los que aportes.
- SEO técnico básico: estructura de encabezados, metadatos, velocidad, indexación y sitemap.
- Rendimiento: imágenes optimizadas y una carga rápida, medida con las métricas Core Web Vitals.
- Cumplimiento legal: aviso legal, política de privacidad y gestión de cookies conforme al RGPD y a la guía de la AEPD.
- Accesibilidad: contraste, tamaños de texto y navegación por teclado siguiendo las pautas WCAG.
- Analítica y medición de contactos, llamadas o ventas.
- Formación y documentación para que no dependas de nadie para cambiar un texto.
Google explica que sus sistemas tienen en cuenta la experiencia de página, con las Core Web Vitals como principal métrica medible. Es decir, la velocidad y la estabilidad de la web no son un extra: forman parte de lo que hace que una web funcione.

Los costes que nadie te cuenta (y que conviene presupuestar)
Una web no termina el día que se publica. Para evitar sorpresas, ten en cuenta estos costes recurrentes:
- Dominio: entre 10 y 20 € al año para un .com o .es.
- Hosting: entre 60 y 300 € al año en un alojamiento de calidad para una pyme; más si es una tienda con mucho tráfico.
- Licencias: plantillas premium, plugins de formularios, seguridad o copias de seguridad, entre 50 y 300 € al año.
- Mantenimiento: actualizaciones, copias, seguridad y pequeños cambios, normalmente entre 30 y 150 € al mes.
- Contenido y mejoras: nuevas páginas, artículos de blog o ajustes de conversión a medida que el negocio crece.
Prescindir del mantenimiento puede parecer un ahorro, pero una web desactualizada es más vulnerable, más lenta y, con el tiempo, más cara de arreglar. Para repasar lo básico, consulta los elementos esenciales que debe tener una web empresarial.

Cómo comparar presupuestos sin equivocarte
Antes de decidir, haz estas preguntas a cada proveedor:
- ¿Qué páginas y funcionalidades incluye exactamente el presupuesto?
- ¿El diseño es a medida o se basa en una plantilla? ¿Cuál?
- ¿Quién redacta los textos y quién aporta las imágenes?
- ¿Incluye SEO técnico básico, textos legales y gestión de cookies?
- ¿Cuántas rondas de cambios están incluidas?
- ¿Quién será el propietario del dominio, el hosting y los accesos?
- ¿Qué cuesta el mantenimiento después de la entrega y qué incluye?
Si dos presupuestos responden de forma muy distinta a estas preguntas, no estás comparando el mismo producto, aunque el título del presupuesto sea igual.
¿Plantilla o diseño a medida?
No hay una respuesta única. Una plantilla bien elegida y bien adaptada es una solución razonable para empezar, sobre todo si el presupuesto es limitado y la web tiene una función principalmente informativa.
El diseño a medida compensa cuando la web tiene que vender por sí misma: cuando compites en un sector con mucha oferta, cuando el ticket medio es alto o cuando la web debe conectarse con procesos internos. En esos casos, la diferencia de inversión suele recuperarse con más contactos y mejor imagen de marca.
Cómo lo planteamos en Cofana Labs
Un buen presupuesto no empieza por el precio. Empieza entendiendo qué tiene que conseguir la web:
- Objetivo principal y tipo de cliente.
- Servicios o productos prioritarios.
- Contenido disponible y contenido por crear.
- Funcionalidades e integraciones necesarias.
- Plazos y capacidad del equipo para mantenerla.
- Costes recurrentes previstos.
Con esa información se define el alcance adecuado: ni una web inflada con funciones que no vas a usar, ni una tan básica que haya que rehacer en un año.
En Cofana Labs diseñamos y desarrollamos webs pensadas para captar clientes, no solo para “estar en internet”. Cuidamos el diseño, pero también la velocidad, el SEO y que el usuario encuentre fácilmente cómo contactar contigo. Si además quieres que tu web aparezca en buscadores, te recomendamos leer por qué tu empresa no aparece en Google.
Si estás valorando crear o rehacer tu web y quieres saber qué inversión tiene sentido en tu caso, podemos ayudarte a definir el alcance y prepararte un presupuesto claro y sin sorpresas.
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